| Anatomía
y funcionamiento del ojo
Vamos
a explicarte como esta constituido y como funciona el ojo para hacer posible
una de las maravillas más grandes del mundo: la visión
El órgano
visual puede considerarse como un estuche que guarda una delicada joya.
El ojo se encuentra protegido por una cavidad ósea y resguardado por las
prominencias de los pómulos y la frente, que actúan como amortiguadores
cuando recibe golpes directos.
Aunque
es tan pequeño como una pelota de golf, más del 80% de todo lo que aprendes,
lo haces a través de él, gracias a que tiene millones de conexiones eléctricas
con las que puede manejar millón y medio de mensajes simultáneos.
Aunque
mucho lo han comparado con una televisión, no hay una, por grande y avanzada
que sea que pueda igualarlo en sensibilidad. Analiza lo siguiente:
Su anatomía
es una de las más maravillosas y complejas que hay. Al frente el ojo tiene
una ventana transparente (la córnea, aproximadamente de 1.2 cm de diámetro),
a través de la cual se inicia el proceso visual, refractando los rayos
de luz. Luego sigue la pupila (es como un diafragma ajustable a la luz).
Si hay luz se cierra y si está oscuro se abre.
Enseguida
está el cristalino que es una de las partes más increíbles, es como un
lente zoom, que se encarga de enfocar lo que ves y está rodeado por músculos
diminutos muy fuertes y trabajadores. Cada vez que quieres ver de cerca
estos músculos se contraen y el cristalino se engruesa. Cuando quieres
ver de lejos, los músculos se relajan y el cristalino se adelgaza.
Adelante
y atrás del cristalino tiene dos cámaras llenas de líquido. En la de adelante,
el líquido es como agua (humor acuoso) y en la de atrás tiene una consistencia
espesa, como la de un gel (humor vitreo).
Cuando
ves un objeto, la luz pasa a través del cristalino, que lo enfoca y proyecta
sobre la retina, que es como una pared que recubre las dos terceras partes
del interior.
En 5
centímetros cuadrados la retina del ojo contiene 137 millones de células
receptoras sensitivas a la luz. 130 millones de bastones para la visión
en blanco y negro, y 7 millones de células fotoreceptoras, llamadas conos
para la visión a color.
La visión
en blanco y negro o a color responden a una serie de reacciones químicas.
Para la visión en blanco y negro los bastones, al percibir una luz, desatan
una cadena de reacciones químicas. La débil luz blanquea la rodopcina
o pigmento rojo violáceo de los bastones. El proceso de blanqueamiento
genera una cantidad mínima de electricidad, esta corriente pasa al nervio
óptico y se transmite a tu cerebro a 500 Km por hora. Tu cerebro interpreta
las señales que le llegan, y emite su fallo en tan sólo 2 millonésima
de segundo.
En cuanto
a la visión a color los conos se concentran en la fóvea, o depresión amarillenta
que está en la parte posterior de la cámara. Esta es el centro de la visión
que requiere precisión (lectura, costura, y todo aquel que requiera acercamiento)
así como de la visión a colores.
Algunos
afirman que los conos tienen pigmentos que se blanquean uno para el rojo,
otro para el azul y otro para el verde, y que tu cerebro los combina para
lograr infinidad de colores. Por ello, si algo fallara en este complicado
proceso electroquímico no podrías ver los colores.
Aunque
tú ves a través del ojo, en realidad ves a través de tu cerebro. Por eso
si recibieras un golpe muy fuerte en la cabeza, suficientemente fuerte
para destruir el centro óptico del cerebro, el ojo dejaría de funcionar
y esto te causaría ceguera para toda la vida. Esta teoría puede respaldarse
con los sueños, en los cuales ves imágenes aunque tus párpados estén cerrados.
Otro
de los múltiples atributos del ojo son los músculos, que aunque diminutos,
son en proporción los más fuertes del cuerpo. Durante un día normal se
mueven aproximadamente cien mil veces para enfocar los objetos.
El equipo
de limpieza del ojo es admirable. Las glándulas lagrimales producen una
corriente continua de humedad que sirve para limpiarlo del polvo y otras
materias extrañas. Las lágrimas contienen lizozima, un potente antimicrobiano
que lo protege de las bacterias.
Los
párpados actúan como limpia parabrisas para mantener húmeda y limpia la
córnea, por eso parpadeamos casi las mismas veces que respiramos por minuto.
Además de eso, el parpadeo sirve para que el ojo repose.
Aunque
maravilloso, algunas veces tiene problemas y enfermedades. Los problemas
más comunes de enfoque son la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo
Las
enfermedades más comunes son: el glaucoma. Es cuando hay demasiada presión
dentro del ojo, esto puede hacer que deje de funcionar y que tu quedes
ciego. Cuando sé opaca la córnea. Este problema se puede solucionar con
un trasplante aunque no siempre da buenos resultados. Cuando se opaca
el cristalino, entonces en necesario quitarlo y sustituirlo por un lente
llamado intra ocular, que devolverá la visión.
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